Gracias a L.J Smith por crear a nuestro vampiro más sexy y rebelde...

Capítulo 27: Del cielo al infierno...

Este capítulo se lo dedico a Silene que está un poco agoviada por algunos temas. Ya verás como se solucionan y de las cosas feas se aprende. Besos.




Damon


Me sentía completo al fin, había conseguido que Anaís confiara en mí y después de tantos años había vuelto a querer a alguien. Parecía casi imposible que yo sintiera de nuevo, pero esa pequeña chica lo había logrado. A su lado me sentía mejor y era mucho mejor. Javi me aconsejó en como conquistarla de nuevo. Antes de ir al bar, me escapé al claro y le preparé una sorpresa. Esa sería mi sorpresa de cumpleaños. Le robé a Stefan unas velas y petalos de rosas y lo puse todo en forma de corazón.
Mi corazón rebosó de felicidad cuando los ojos de Anaís me mostraron su ilusión. Era hermosa. Y esa noche iba a confesarle mis sentimientos de una buena vez. No iba a dejar que Jason me la arrebatara. Yo sabía que ella sentía algo por mí.
Cuando al fin logré decirle todo lo que sentía y ella me confesó lo que sentía por mí, me sentí afortunado. Sentí como si volviera a ser un hombre y pudiera tener otra oportunidad en mi miserable vida.
La amé y la sentí más que nunca, y ella me devolvió los besos y caricias con toda su alma.
Cuando prové de nuevo su exquisita sangre, pareció que estaba en el cielo. Pero algo me la arrebató de mis brazos sin pensar en que me estaba convirtiendo en el ser más desdichado del universo.
Su cuerpo se desplomó en mis pies sin poder hacer nada por evitarlo. Ya no podía hacer nada, ya no sentía su corazón.
El frágil órgano que me proporcionaba la felicidad había dejado de latir. Mi corazón se quebraba lentamente dándole paso a un vacío inmenso. Me lo habían sacado del pecho y ya no sentía nada. Odio. Iba a acabar con su vida y despues terminaría con la mía para lograr al fin un poco de paz.
Observé por última vez el cuerpo inerte de Anaís.
Lentamente mis ojos se posaron en los de Jason, taladrándolo con la mirada. Ya nada me importaba, ya nada existía para mí. Sólo podía ver a Jason anónadado intentando acercarse a ella. Entrecerré los ojos intentando mostrarle todo mi odio por havérmela arrancado de los brazos. Un sonido gutural salió de mi garganta informándole del peligro que corría. Iba a aplastarlo allí mismo sin pensar en las consecuencias. Iba a arrancarle lentamente su vida para que sintiera una cuarta parte del dolor que yo sentía en aquel momento.
Me avalancé sobre él, lanzándolo contra el suelo. Mis caninos estaban a centímetros de su cara. En sus ojos no vi miedo.
-Hazlo. Mátame Damon.
Lo gruñí apretando fuertemente su cuello. Iba a matarlo de todas formas. Aparté su cara de un manotazo para poder arrancarle el cuello. Me acerqué a su yugular con todo el odio acumulado en mi cuerpo.

Me golpearon contra un árbol y caí fuertemente. ¿Quien había osado a empujarme? Estaba cabreado y me las iban a pagar. Nadie saldría con vida. Me incorporé lentamente y levanté la vista para ver quien había ayudado al desgraciado ese. Probablemente Stefan o Alaric.
Se acercaba sigilosamente a Jason. Los ojos de él parecían los míos en ese momento. Estaba sorprendido de verla con vida. Ella tenía mi sangre en sus venas. No había muerto. Una sonrisa curvó mis labios. Ella misma acabaría con la vida del memo ese.
Se arrodilló frente a él y le acarició la cara. Sonrió. Los ojos de Jason salían de sus órbitas. Sonreí.
-Eres hermoso.
Se acercó más a él y rozó su piel con su rostro.
-Y hueles muy bien. -le dijo con voz seductora. Jason tragó saliba.
Decidí acercarme para apartarla de allí y matarlo yo mismo. Estaba a un metro de ellos cuando se giró.
Se posicionó como un felino a punto de saltar y me gruñó.
-Anaís tranquila voy a ayudarte. -le mostré mis manos.
-No quieres ayudarme, quieres quedarte con él. -señaló a Jason.
Me acerqué un poco más pero saltó encima de mí tumbándome de espaldas al suelo. Me gruñó a centímetros de mi boca y salió corriendo por el bosque. Me levanté para seguirla pero me cogieron del brazo.
-¿Qué le ha pasado? -preguntó el memo.
-Tenemos que encontrarla antes que salga el sol. Sino morirá. Tiene que completar la transición. Si quieres hacer algo bueno, ayúdame a buscarla.
Desaparecí rastreando su olor por el bosque. Seguí su rastro, era rápida pero estaba desorientada.  Después de corretear media hora por el bosque descubrí que su rastro se dirigía al pueblo. Lo seguí instintivamente hasta que lo encontré en casa de Alaric.
Anaís estaba alimentándose de Jason. Él tenía los ojos cerrados y no me vio cuando la aparté de su cuello.
-Ya basta.
Anaís me observó inclinando la cabeza hacia un lado. Y de repente me ahorcó con sus manos.
-No haré lo que tu quieras... Damon.
Me soltó y caí de rodillas al suelo. Me acaricié el cuello. ¿Era ella consciente de lo que hacía? Se limitó a mirarme desafiante.

8 comentarios:

  1. OMG! que hiso? pliss, publica pronto.
    Besos.
    Jimena

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  2. Guauuuuuuuuuu capitulazo Luna.
    Publica pronto estoy realmente ansiosa por saber como sigue.

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  3. k a pasadoooo??? O.o Imposibleeee!!!Anais un vampirooo... Publica pronto pliiis, me dejaste kn la intrigaaa

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  4. pasa por mi blog, tines premios.
    http://pasamelasuerte.blogspot.com
    Besos.

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  5. me encantooo este capii :D... y gracias por dedicarmelo U.u.... se le adoraaa muchoo y sigue así que me encanta la historia :D

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  6. Uy que interesante, sigue Luna.

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  7. Ya deciia yo!! Jason ii hate you ¬¬

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